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Gefiill verliehenen aber widerruflichen Einkommens von 400,000
Maravedis dafür bestraft 1 ).
II.
Der König kam auf seiner Reise zur Eidesleistung der
Cortes von Aragon in das Städtchen Calatayud, und auch dort
mit grossen Freuden empfangen, ging er ganz sorglos mit geöffnetem
Munde (man denke an die habsburgische Unterlippe)
durch die Strassen. Da näherte sich ihm ein Bürger dieses
Städtchens und sagte zu ihm: „Sire, schliesst den Mund; denn
die Fliegen dieses Königreiches sind sehr böswillig.” — Der
König nickte ihm beifällig zu — denn Kinder und Narren sprechen
die Wahrheit — und befahl, dem armen Teufel für seinen
guten Rath 200 Ducaten zu geben 2 ).
III.
Der König sollte bald diese Fliegen von Aragon kennen
lernen. Denn als er von der nur schwierig erlangten Huldigung
der besonders in Geldbewilligungen sehr zähen Cortes von Saragoza
und Barcelona nacli Castilien zurückkehrte, hatte er,
sagt unser Chronist, sechsmal mehr in Aragon und Catalonien
zurückgelassen als er bekommen, und zog in Castilien leichter
als ein Hirsch ein; denn das mitgebrachte Geld beschwerte ihn
wahrlich nicht, und er hätte zehn Sprünge machen können ohne
dass ihm ein Heller herausgefallen wäre ">).
1) Cap. IV. Fol. 9 und 10: El Rey sc partio de Valladolid, y llcgo ä Aranda de
Duero, y dende alli enviö al serenisimo senor Don Fernando, su hermano,
para Alemania, y diole los ducados de Austria, Brabante y Tirol. Y tomaron
residencia ä Pedro Nunez de Guzman, elavero de Alcantara, su ayo, en que
liabia gastado las expensas que el sonor infante del rey nuestro seHor tenia.
Y hailose que lo mas del tiempo le daba a comer arroz sin grasa, y gallinas
viejas, y fruta no madura; y que demas desto no le tenia dada comision
(sic), ä que diese a ninguna persona nada, sino fuese cualque jubon raido,
6 gorra comenzada a raer, y que si caballo quisiese dar, fuese con cuatro
cuartos como casa. Y desto el rey hobo enojo, y mando dar ä el dicho ayo
cuatrocientas mil maravedis de juro al quitar, y no quincc dias pasados el(-)
rey mando tirar ä ei elavero el dicho juro.
2 ) Ib. Fol. 11: El rey entro en Aragon, y fue en la villa de Calatayud recibido
con gran placer y alegrias; yendo por la calle el rey iba deseuidado, y
llevaba la boca abierta. Y llegö a el un villano de la dicha villa, y le dijo:
„Mon senor, cerrad la boca, porque las moscas deste reino son traviesas.”
— Ei rey le respondio que le placia — porque del necio el primer consejo
— y manddle dar docientos ducados, porque era pobre.
3) Ib. Fol. 12ro und vo : Su Alteza, acabadas las Cortes de Aragon, partid para
Barcelona donde fue recibido como dicho es en las otras ciudades, y no con