Eine altspanische rosadarstellung der Creseentiasage.
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Mesquina! quanta mala andanga! que non veo cosa que me mal
non faga; la tierra non me qaiso sofrir, et la mar me quier matar,
et la fanbre me coita assi de dentro que me gierra los dientes.
30 ; Cativa, cativa! aqul morrere, que non avere conforto de ningnno.
;Mesquina! ssy fuese en tierra, yria pedir el pan por las puertas
con esos pobres, ante que sofrir tan grant fanbre. iAysennor
Dios! ^et porque me desamas? que sienpre te yo ame de mi
cativo corasgon. ; Ay mesquina, mesquina! tantas he de tormentas
35 et de pesares que por poco me non mato. ; Coitada! bien puedo
dezir que el muy piadoso Dios me tienta mucho mas que non fizo
ä Job, que yo fue tienpo que fuy enperatriz de Rroma, et agora so
la mas cativa mugier, mas pobre que nunca nagiö. [Ay Ventura!
quänto me viste ensalgada, et cömo me derribaste ende, et me faces
40 lo peor que tu puedes! ca en mas peligroso logar nin mas amargo
non me poderias tu echar deste en que yo estö. Tanto falle en mi
de contrario que mas de mala Ventura me des me semeja que a
todos aquellos que en el mundo fueron. Tanto he de desconforto
que me non puedes tu ende dar mas, nin as poder de me peor
45 fazer de lo que fazes. Nunca Job nin sant Estagio tanto perdieron
eomo yo perdi, ca yo perdi la lierra et el aver, demäs el cuerpo. Mas
poco daria por el aver, si pudiese en tierra aver un pequenno logar,
en que sirviese ä Dios. Mas todo es nada, ca non veo por donde
pueda salir. [Mesquina! si quier non avere preste ä quien me
50 manifieste; et dezir puedo que mucho me desama Dios, quando
non quier que ä la mi fyn yo non pueda resgebir el su santo
cuerpo 0 nin que la mi carne cativa aya ssepultura; mas [ mesquina!
la mar me ssorvera, et mi cuerpo irä nadando por ella, et
non serä ssoterrado nin llorado; mas peges !o despedagaran et
55 comerlo-an. Nin he marido nin padre nin madre nin liermano nin
pariente, por que sea Ilorada. Si Io Dios por bien toviese, de
pannos de seda 6 rricos xämetes 6 de pürpura devia la mi carne
ser cobierta. Mas [ cativa, que gran locura agora dixe! ca si ä Dios
plaz que la mi alma biva por su merget en la su santa gloria, non
60 daria por la carne nada. Mas el buen Sennor piadoso, en que yo
puse todo mi corasgon, por el ruego de la gloriosa su Madre ä
que la yo rogue, faga la mi alma entrar en la gloria del su santo
Quant a la fin sofrir ne daigne Que son saint cors reeevoir puisse.