Ein Beitrag zur Hechts-Symbolik.
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debel' ayutlar ä cargar con una iriano, et si los de la örden quisieren
circundar ä la imagen de zarzas o de espinas, bien paeden, et poner
las reliqaias por l’estrago de la iglesia; empero no embarguen el
camino ad este infanzon del altar ata la puerta mayor de la iglesia,
si el camino mas fuere bien, et sino al meiios que sea cuatro cobdos
rassos el camino, sin embargo ninguno, del altar ata la puerta mayor
de la iglesia.“
Über die liier eine so grosse Rolle spielenden Symbole: Kreuz
und Erde in Bezug auf Besitzergreifung liegenden Eigentbums, und
zwar über das Kreuz, vgl. Grimm S. 172 und 544; — Walter,
a. a. 0. S. 427—428; und über die Erde, Grimm, S. 110 ff.
(besonders S. 113.).
3. Um das Eigenthumsrecbt auf einen getüdteten Hund zu beweisen,
und dafür Entschädigung fordern zu können.
Fuero de Navarra, Lib. V. Tit. III. cap. 19:
„En que casu no ha calonia qui mata can, et como deve fazer
suyo al can.“
„Si algun can muerde :i bome sobiendo ä ribera ul’ sozia painos
(wenn er ihm die Kleider beschmutzt), porque mate al can como
quiera, no ha calonia, mas si mata por otra guissa, deve peitar el
can, et si el can biene ä eill por morder, el Io fiere delant, porque
muera el can, non darä nada al dueyno; et si ningun liome ha fazer
ningun can muerto suyo, prenga un estaco que sea en luengo un
fulco, et pongali al can el estaco so el rabo en cebo *), que parezca
quanto toda mano de tüera, et saque d dientes el estaco, et por tal
fuero, como este se tienen los fidalgos por mas aontados (beschimpft)
de perdida de canes que de otras bestias, et fazen ä las vezes grandes
cuezas (Grausamkeiten) los unos ä los otros“.
4. Um den Schuldner zu zwingen, das Pfand einzulösen, womit
sich Jemand bei seinem Gläubiger für ihn verbürgt hat.
Fuero de Navarra, Lib. III, Tit. XVII, cap. 6.
„A que estenido el fiador alcreedor, et en que manera le püede
constreyner el fiador al deudor, et que calonia ha el deudor,
quando al fiador fazjurar“.
1) Dieses : rabo en cebo (sebo) erinnert an das : „tauri trimi caudam detonsam et scbo
inunctam“, bei Grimm, S. 679.
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